¡Hola de nuevo! Esta semana en clase hemos visto las palabras derivadas. Vamos a explicar lo que hemos aprendido y los ejercicios que hemos hecho en clase. Para empezar, deberíamos saber que es una palabra.
- Entre los diversos procesos que posibilitan la creación de una palabra, se encuentra la derivación. Dicho mecanismo consiste en añadir un afijo a un concepto para crear una nueva palabra que mantenga algún tipo de vínculo semántico con el término original.
- Pero… ¿qué es un afijo?
- Se trata de una secuencia gramatical que puede situarse antes (prefijo), en el medio (infijo) o al final (sufijo) de una palabra para alterar su significado. Las palabras derivadas, por lo tanto, son aquellas que surgen por derivación, mediante la inclusión de un afijo en la estructura de un término calificado como primitivo.
- El nombre primitivo indica que el término en cuestión no procede de otro, sino que es el primero de su familia. Si tomamos la palabra “sal”, por ejemplo, podemos encontrar las siguientes palabras derivadas: “Salar”, “salado”, “salitral” y “salazón”.
- Otras palabras derivadas pueden surgir de conceptos primitivos como “flor”: “florero”, “florista”, “floral”, “flora”, “florido” y muchas más.
Después de que la profe nos explicara qué son las palabras derivadas jugamos a un juego. Cada compañero tenía que elegir una palabra primitiva y luego por orden íbamos diciendo ejemplos de sus palabras derivadas. Algunos ejemplos que vimos en clase fueron:- Agua: aguacero, aguacero, aguafiestas, aguaje, aguarrás, paraguas...
- Árbol: arboleda, arbustos, arbóreo, arbolado…
- Color: colorante, colorín, colores, coloración, colorista, decolorante, decoloración, descolorido.
Por último… jugamos a otro juego en el que teníamos fichas con distintas palabras derivadas y debíamos meterlas en cuatro cajas distintas, las primitivas, las formadas por sufijo, las formadas por prefijos o las formadas por prefijo y sufijos.
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